Jinetes descontentos tachan de “elitista” a la Real Federación Hípica Española

Los elevados sueldos de los directivos ecuestres contrastan con las escasas ayudas públicas que llegan a la competición hípica

La Real Federación Hípica Española sigue alejándose del deporte ecuestre. Casi 9 de cada 10 jinetes nacionales creen que la gestión de la institución ecuestre y de su presidente Javier Revuelta -en el cargo desde 2005- es regular o mala, según el resultado de la encuesta elaborada por la revista Ecuestre estos días atrás.

El Consejo Superior de Deportes (CSD), dependiente del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, liberó en 2016 un presupuesto global de 1.828.000 euros para el fomento del deporte ecuestre que la Real Federación Hípica Española repartió de este modo: 792.000 euros de ayudas públicas para el salto de obstáculos, 831.000 euros para la doma clásica y 205.000 euros para el concurso completo de equitación, el más costoso de popularizar de las tres modalidades olímpicas. A pesar de las partidas presupuestarias de dinero público, la mayoría de los jinetes consideran que el reparto de los recursos “no repercute” en la competición y se ven abocados a cubrir con recursos propios los gastos derivados de los concursos internacionales, como la inscripción, el kilómetrake o el alojamiento, que en muchos casos es el camión de los caballos.

 

Tres deportistas de alto nivel de la doma clásica -Beatriz Ferrer-Salat, José Antonio García Mena y Daniel Martín Docks- han protestado hace unos días ante el presidente de la Real Federación Hípica Española por “la manera de planificar y dirigir la disciplina”. Como solución provisional, se ha puesto en marcha una comisión de jinetes para consensuar con la Federación las decisiones que afecten a la disciplina y que no se tomen unilateralmente como venía sucediendo hasta ahora.

Por su parte, los jinetes de concurso completo también han denunciado en sede federativa el reparto “elitista” de los recursos económicos asignados por el CSD, ha explicado a este medio el presidente de la Asociación de Criadores de Caballos Angloárabes (Aeccaá), el sevillano Antonio Campos Peña, uno de los impulsores de la disciplina de completo en España y de la Fundación Española para la Equitación de Base. Los deportistas se sienten agraviados con la planificación prsupuestaria del equipo de Javier Revuelta, que asignó en 2016 un salario anual de 98.000 euros al jefe del equipo nacional de salto de obstáculos, de 95.000 euros al técnico de doma y de 78.000 euros al jefe del equipo nacional de concurso completo. Los jinetes españoles que integran los equipos nacionales aseguran “no recibir emolumentos por los esfuerzos y resultados obtenidos. Mucho menos, los jinetes que compiten en otras esferas del deporte ecuestre”, sostiene Campos Peña.

Dada la situación generada y después de agotarse el diálogo con la cúpula federativa, disciplinas como el concurso completo de equitación no descartan llevar las reivindicaciones ante el Consejo Superior de Deportes e incluso a los tribunales de justicia para alcanzar soluciones que garanticen al deportista ecuestre el acceso a los recursos públicos, “como sucede en Francia, Inglaterra o Alemania”, dice el presidente de Aeccaá.

España cuenta con unos 40.000 jinetes asociados a la Real Federación Hípica Española, siendo Andalucía y Cataluña las regiones que más deportistas aportan. Se estima que está federada una cuarta parte de las personas que practican la equitación en todo el territorio español, al igual que en Francia, donde ascienden a 900.000 federados o en Alemania, con más de un millón de jinetes en competición.

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