Por qué hay que pasear al caballo con cólico intestinal

Lo veterinarios recomiendan trabajos suaves para aliviar los primeros síntomas de dolor abdominal. La gestión adecuada de los hábitos del caballo reduce los riesgos de padecer la enfermedad con mayor tasa de muerte equina

El cólico es el achaque más temido por caballos y cuidadores. Se trata de una enfermedad dolorosa que ralentiza el proceso digestivo y que llega a ser mortal cuando la tripa se retuerce y paraliza del todo, la torsión intestinal. Un caballo con obstrucción intestinal suda en reposo, escarba, está inquieto, se tumba y se levanta violentamente y se mira el abdomen.

El dolor abodominal elimina el ruido intestinal de un funcionamiento normal o, por el contrario, lo multiplica. La temperatura corporal no suele variar del rango habitual mientras que el pulso y la frecuencia respiratoria pueden aumentar notablemente. Los veterinarios equinos recomiendan mantener al caballo fuera del box y en movimiento para aliviar los primeros síntomas, reducir la ansiedad, evitar que se tumbe e incluso recuperar el tránsito intestinal. Si pasados treinta minutos los signos persisten hay que requerir la asistencia médica para valorar la gravedad del cólico y deterninar el tratamiento. Llegados a este punto, es habitual que el veterinario haga uso de anagélsicos y practique la administración por vía rectal de aceites minerales a través de una sonda que lubrica las paredes intestinales y actúa como laxante para facilitar el avance de las heces. Cuatro o cinco litros de vaselina pueden desatascar las regiones del intestino. Finalmente, si pasadas unas horas no hay funcionamiento metabólico, podrá ser necesaria la cirugía en la zona afectada.

El aparato digestivo del caballo es un sistema complejo, delicado y vulnerable al manejo inadecuado de la persona que lo cuida. El caballo es uno de los animales más propensos a pedecer este dolor por su particular constitución interna, compuesta de un intestino que mide alrededor de 35 metros -con secciones de dimensiones distintas en el trayecto- y de un estómago rudimentario, de tránsito gástrico rápido y muy pequeño. Las causas por las que sobreviene un cólico no están investigadas en profundidad, por ello la comunidad médica apunta a un montón de variables: parásitos que migran por los tejidos digestivos hacia los vasos sanguineos, errores en la alimentación basada en cantidades de concentrado superiores a las de forraje, un planteamiento erróneo del trabajo diario e incluso la ausencia de libertad son motivos suficientes para desencadenar una obstrucción intestinal, un problema que puede generar un segundo impacto, esta vez en la cartera del propietario cuando el veterinario extienda la factura de los servicios sanitarios.

Causas del cólico equino

  • Alimentación: una dieta mal racionada, escasa o excesiva, basada en concentrados ricos en energía y proteínas. El caballo debe comer altas concentraciones de fibra durante casi todo el día. Consejo: introduce un paquete de heno cortado en flor de 25 o 30 kilos en una red de pescador bien cerrada para que la ingesta sea constante, libre y lenta.
  • Agua: Es importante que el agua limpia esté siempre al alcance del caballo.
  • Parásitos: La presencia de organismos que se alimentan de las sustancias que elabora el organismo del caballo parece ser una de las causas principales del cólico. Una desparasitación rutinaria puede ser un acierto.
  • Trabajo inadecuado: Está comprobado que los caballos que viven en libertad, en un prado delimitado y de dimensiones abordables para el jinete, están menos expuesto a padecer obstrucción intestinal, pues el movimiento constante del caballo por el espacio físico motiva el movimiento intestinal. Es importante que la pradera esté limpia de materiales no digeribles, como trozos de madera, piedras o un exceso de arena que termina ingerida y acelerando la enfermedad.
  • Salud dental: La boca del caballo debe mantenerse sana para que se pueda producir con éxito la masticación. El estómago del caballo no está preparado para descomponer demasiados alimentos, por lo que una entrada bien triturada se consigue con una boca sana, sin puntas en las muelas que lo impidan.

Síntomas del cólico equino

  • Ante un cólico leve, el caballo se mostrará intranquilo, sudará y se observará el abdomen continuamente.
  • Un cólico moderado es aquel que lleva al caballo a querer revolcarse repentinamente e incluso a orinar repetidamente.
  • Los síntomas son bruscos y visibles a cualquier profano cuando el dolor es muy agudo. El animal se revolcará violentamente para aliviar el dolor, igual que las personas con este cuadro médico, y subirá notablemente el ritmo cardíaco y la actividad pulmonar.

Qué hacer ante un cólico equino

  • Lo primero que debe hacer la persona que cuida a un caballo con cólico es sacarlo del box y pasearlo sin parar con la ayuda de un ramal. Si el dolor es muy leve se puede pasear con montura e incluso trabajar. Un poco de ejercicio beneficia el tránsito intestinal y con ello la evacuación de las heces.
  • Tratar de que el caballo no se revuelque para evitar la torsión intestinal.
  • Llamar al veterinario si los síntomas persisten y esperar mientras el caballo continúa activo, en movimiento. No olvides que los equinos son animales susceptibles, cualquier susto o variación de su rutina diaria o alimentaria pueden ocasionar el apretón intestinal y la parálisis digestiva.

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