Gripe de caballo: cuándo vacunar y otros consejos del manejo ecuestre

Calendario de vacunas Gripe Equina Las revisiones bucales alejan los riesgos de desarrollar enfermedades.

La medicina preventiva para capear el catarro y otros riesgos del manejo ecuestre  

La comunidad científica y veterinaria considera los programas de vacunación como la mejor herramienta para proteger al caballo de las enfermedades equinas contagiosas, no solo por la prevención, sino por las repercusiones que pueden conllevar para el caballo y para el propietario, como los gastos de veterinario, los días de hospitalización, los días de recuperación, las posibles secuelas de la enfermedad o incluso la muerte del animal, sin olvidar además las consecuencias económicas asociadas a la prohibición de movimiento y comercio de équidos en aquellas enfermedades que así lo estipule la legislación vigente, como es el caso de la rinoneuminitis equina.

En España no hay obligación de vacunar a los caballos pero las asociaciones y otros organismos de cría y el deporte ecuestre han desarrollado regulaciones y normativas para aquellos ejemplares que se concentren o se reúnan bajo sus normas de competición.

La eficacia de aplicar un programa de vacunación equino también depende de otros factores relacionados con el ambiente, la edad, el uso del caballo, la exposición de riesgo, el valor del caballo, la ubicación geográfica y el manejo en general. Es importante señalar que, por norma general, los efectos de la vacuna (el tiempo que tarda el organismo en fabricar los anticuerpos) varían de entre los siete y los catorce días y dependerá además de factores añadidos como el estado de su sistema inmune –ligado a su estado de salud-, la alimentación o la carga de parásitos. Es importante resaltar que no hay ninguna vacuna que garantice la eficacia del cien por cien.
Existe un grupo de enfermedades equinas que están incluidas en cualquier programa de prevención de cualquier región española: la gripe, el tétanos y la rinoneumonitis.

GRIPE EQUINA (INFLUENZA)

Obligatoria por la Real Federación Hípica Española para los caballos en competición. Es una de las enfermedades del sistema respiratorio equino más comunes y está producida por el virus orthomixovirus, similar al responsable de la gripe humana, la que todos padecemos alguna vez. Sus efectos son parecidos y es altamente contagiosa entre ellos. Se transmite por el aire (tos) en un radio de 25 metros. Estos son los síntomas:

  • Tos seca
  • Secreción nasal
  • Fiebre (39,5-41)
  • Debilidad muscular
  • Depresión
  • Pérdida de apetito

No tiene tratamiento específico y requiere baja aproximada de 15 días. Hay mayor riesgo de contagio en caballos menores de 5 años y es aconsejable la revacuna un mes después de la primera vacuna y la revacunación cada 6 meses. Los potros se pueden vacunar desde los 2 meses. No administrar durante los 7 días previos a la competición. Debe ser administrada por un veterinario colegiado y registrada en el LIC y el pasaporte con estos detalles: serie/lote, fecha, lugar, vía de administración y firma/sello del veterinario.

TÉTANOS

Es habitual y recomendada. Es una enfermedad no contagiosa que todo caballo está en riesgo de padecer porque la transmiten esporas que pueden sobrevivir durante años y que penetran en el cuerpo a través de las heridas, las castraciones o el ombligo del recién nacido. La enfermedad tiene un periodo de incubación de una a tres semanas y puede afectar a animales de cualquier edad. La vacuna es altamente efectiva y los niveles de anticuerpos permanecen un mínimo de 6 meses. Estos son los síntomas:

  • Rigidez muscular
  • Dilatación de ollares
  • Hipersensibilidad del tercer párpado
  • En el progreso de la enfermedad, paralización de músculos de mandíbula y cara que impide comer y beber
  • Rigidez en orejas, extremidades y cola

RINONEUMONITIS EQUINA

La rinoneumonitis equina es una enfermedad contagiosa producida por herpesvirus equinos del tipo 1 y 4 y afecta al aparato respiratorio de potros y adultos. El virus tarda entre uno y cuatro días en manifestarse y cuando lo hace empieza a presentar síntomas asociados a la fiebre, la desgana o la apatía. Se contagia a través de la tos, por contacto con las secreciones nasales y oculares, fluidos fetales y placentas o a través de otros materiales infectados que compartan los caballos, como mantas o bebederos. Puede provocar alteraciones respiratorias, neumonías, abortos, trastornos neurológicos e incluso la muerte. La vacuna en los potros se puede administrar a partir de los 5 meses. Se recomienda una revacuna un mes después de la primera y otra cada seis meses. Y en las yeguas gestantes en el 5, 7 y 9 mes de gestación para prevenir abortos. Estos son los síntomas:

  • Fiebre (39,5-41)
  • Desgana
  • Anorexia
  • Secreción nasal
  • Tos
  • Puede provocar alteraciones respiratorias, neumonías, abortos, trastornos neurológicos e incluso la muerte

SALUD DENTAL

Los dientes del caballo han evolucionado con él y están perfectamente adaptados para el pastoreo. Los dientes frontales o incisivos tienen una superficie plana curvada de lado a lado que actúa a modo de segadora. Antes de ser ingerido, el pasto se muele en la parte trasera de la boca, donde se alinean los amplios y ásperos molares y premolares. Los caballos que viven en grandes extensiones liman las superficies dentales para que sigan trabajando eficazmente con las propias sílices y arenillas que el caballo ingiere en la siega. Sin embargo, el caballo que vive en box o en praderas medianas y pequeñas, cuya alimentación se compone de concentrados y forrajes deshidratados, desarrolla un desgaste atenuado, lo que le expone a desarrollar problemas dentales comunes asociados al manejo, como las puntas afiladas o las molestias por el mal uso de la brida.
Un caballo puede tener problemas dentales si, por ejemplo, se le cae el grano de la boca al comer, mueve excesivamente la mandíbula en la masticación, lucha con el bocado o pierde peso. Una revisión anual de la dentadura equina y todos estos problemas no aparecerán:

  • Puntas esmaltadas y afiladas
  • Dientes de leche
  • Dientes de lobo
  • Desgaste dental excesivo
  • Dientes excesivamente largos
  • Dentadura con desnivel
  • Encías inflamadas
  • Ganchos en los dientes

CALENDARIO PREVENTIVO

Enero: vigilancia, control de pastos
Febrero: vigilancia, control de pastos
Marzo: vacuna gripe
Abril: palpación, control corporal
Mayo: antiparasitario
Junio, julio y agosto: suplemento, vitaminas, minerales, pellets
Septiembre: vacuna gripe, antiparasitario
Octubre: palpación, control corporal
Noviembre: vacuna rinoneumonitis
Diciembre: antiparasitario

 

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