La histórica ganadería indemnizará al ex director con 200 mil euros por despido improcedente.

Fustazo judicial al caballo cartujano

La Yeguada de La Cartuja ha sido condenada a indemnizar con 200 mil euros al ex director veterinario por despido improcedente

El juez de la sala de lo social de Jerez, Lino Román, considera en el auto publicado hace unos días que el despido en 2015 del ex director de la Yeguada de La Cartuja fue “improcedente y desproporcionado” y ha condenado a la propietaria de la ganadería, la empresa pública Expasa, a indemnizar al veterinario Javier Mota Vargas con cerca de 200 mil euros, cantidad que el juzgado ha calculado multiplicando 205 euros de salario diario por 945 días de indemnización.

El malestar en la yeguada comenzó en 2015 coincidiendo con la llegada del actual presidente, Carlos Escribano, que sustituyó a Sol Hernández cuando el equipo de Mariano Rajoy alcanzó el poder con mayoría absoluta. El alto cargo pidió a Expasa la cabeza del facultativo después de recibir un memorando informativo confeccionado por el delegado sindical y firmado por el noventa por ciento de la plantilla de la yeguada, empleados en su mayoría con contratos indefinidos desde la década de los noventa. La carta de despido llegó tres días después desde Madrid motivada por “la intimidación al personal de la ganadería, el uso de vehículos para fines particulares y el incumplimiento de parte de las funciones de su puesto de trabajo”. El escrito lo firmó desde el mozo de cuadra hasta la limpiadora de la oficina, pasando por capataces y cocheros, pero para el árbitro judicial todo es mentira. “Es un plan urdido, imparcial y exento de objetividad. Está basado en meras sospechas y en una evidente enemistad personal con el director”, recoge el auto en su fundamento, que además señala que una hermana de la limpiadora que rubricó la ofensa “consiguió un trabajo a través de los contactos de la yeguada”.

Javier Mota Vargas comenzó su carrera profesional como becario en La Cartuja a principios de 1991. Desde entonces, Mota ha vigilado la salud de los trescientos ejemplares y ha intervenido con libertad en la selección de las yeguas y sementales, en la doma y en el impulso de los planes de investigación científica del caballo cartujano, altamente expuesto a los riesgos de la consanguinidad. El colegio de veterinarios de Sevilla lo elevó en 2004 a la categoría de ilustre y honorario por los avances alcanzados en la genética equina y la reproducción asistida.

En la actualidad, los caballos del Bocado están destacando en pruebas hípicas impensables para individuos de su estirpe. Odalisco es el actual campeón del mundo de salto de obstáculos. Revoltoso está considerado el mejor semental de América. Los dos nacieron en la carretera de Medina hace ocho años, cuando el equipo de la yeguada estaba cohesionado.

 

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *