Caballos de Flor de Lis rodeando a la ganadera el pasado martes en la finca El Canto de la Cruz, en Colmenar Viejo, Madrid.

Teresa de Borbón y Borbón: “Mis yeguas me esperan para parir”

Su Alteza Real Teresa de Borbón y Borbón (hija de Alfonso de Borbón y Borbón y de Alicia de Borbón-Parma, prima carnal del rey Juan Carlos y marquesa de Laserna) volvía de una cena de protocolo cuando se vio untándose vaselina en todo el brazo derecho, metiéndolo entero en la vagina de la parturienta y colocando en su sitio la pata del potro para que pudiera nacer. “A mamá todas las yeguas la esperan para parir”, revela Alfonso Moreno, el hijo. “Sí, les doy confianza”, remarca la ganadera de Flor de Lis, la yeguada que heredó de su padre y que engrandeció con el impulso de su marido hace ahora 55 años.

¿Qué pasó ese día? Dejé a la yegua dentro de la cuadra con la luz muy tenue para poder entrar y salir sin molestarla. Me fui a cenar y a la vuelta la yegua estaba de parto, muy tranquila. Me resultó extraño que no hubiera nacido porque todas mis yeguas paren enseguida; así es que pensé que algo pasaba. Me quité la chaqueta del traje, me remangué la camisa, me preparé con vaselina y lo resolví en un momento, con las medias y los tacones puestos todavía. Cuando palpé comprobé que tenía una pata por encima del cuello, así que tiré con fuerza para ponerla bien. Fue rápido. Cuando nació lo aparté para acariciarlo, lo dejé con su madre y me fui a dormir.

¿Puede alguien como yo comprar un caballo a la prima de un rey? Cualquiera que vaya a cuidarlo bien. Lo primero que hago es conocer al interesado, preguntarle qué va a hacer con el caballo y dónde va a vivir, y si no me gusta no se lo vendo, por mucho que me ofrezca. Me gustan los desconocidos que tienen afición de verdad y que buscan un potrito de Flor de Lis por los resultados obtenidos y por el carácter.

Los mejores concursos de belleza la eligen como jueza, ¿cómo se le dice a un ganadero que su caballo es feo? Al Rey de Marruecos le dije recientemente cuáles son las yeguas y los potros que me gustan de su ganadería. Los que no me gustan me lo callo.

¿Alguna vez han intentado corromperla, comprarla? ¡Uy, claro! Una vez, pero no te voy a decir los nombres. Corrupción hay en todos lados.

Me interesa más lo que le dice a los corruptos. Cuando me ha ocurrido siempre he dicho lo mismo: a tu caballo no lo voy a juzgar. Entonces, hablo con el comité organizador, explico lo que me ha pasado y me cambian de prueba para no cruzarme con esos ganaderos.

¿Cómo hay que desenvolverse entre jeques, sultanes y colegas que rezan al Islam? Con mucho respeto. En los países árabes trato de integrarme, visto pantalón ancho y camisa grande que me llega por las caderas. También llevo un abrigo largo negro que suelo usar en casa. Los jeques son personas con una educación diferente, por eso me muestro respetuosa. Para mí lo importante es cómo cuidan a los caballos y el pueblo árabe protegía a sus animales del viento y la arena del desierto metiéndolos en las jaimas hace miles de años. El caballo es un elemento unificador e integrador dentro de las diferentes culturas.

Arabia Saudí, precisamente, está incumpliendo repetidamente el código de conducta en los concursos internacionales. En los últimos meses han muerto seis caballos durante pruebas de raid. ¿Qué hay que hacer para reventar a un caballo árabe? ¿Debería la Federación Internacional endurecer las sanciones? Hacerle correr a 30 kilómetros por hora casi sin parar durante más de cien kilómetros y sin respetar los tiempos de recuperación. Arabia Saudí ya había sido sancionada el año anterior y ha vuelto a ocurrir. El problema hay que buscarlo en los controles veterinarios, que parece que no son todo lo exhaustivo que deberían ser. Se están tomando medidas y trabajando en buscar soluciones creíbles y acertadas para que no se siga dañando la imagen de la cría y el deporte del caballo árabe.

¿Cuál es el buen caballo árabe? El polaco y el español. En estos momentos, somos una potencia mundial en el deporte. Los propietarios árabes compran en España los caballos que ganan grandes pruebas de resistencia. Están considerados los mejores del mundo porque tienen talla, huesos fuertes y pechos anchos. Lo que pasa es que en el concurso de belleza se imponen otras líneas más refinadas, como la egipcia, que parecen más bonitas porque tiene un perfil muy exagerado pero no son tan funcionales y para mi no hay belleza sin funcionalidad.

¿Sigue habiendo buenos caballos en Andalucía? La mejor sangre en la línea española del caballo árabe sigue estando en el sur, aunque en los últimos años cada vez son más los ganaderos de otros puntos de España que tienen una o dos yeguas compradas en Andalucía y están criando buenos caballos de deporte. Flor de Lis tiene origen andaluz. Mi padre empezó con sangre de Yeguada Militar, que seleccionan para trabajar, no por belleza. Y después mi marido mejoró la ganadería introduciendo sangre del ganadero malagueño Muñoz Rojas, que también es Yeguada Militar. Todo lo bueno que ha habido en mi casa tiene origen andaluz.

Teresa de Borbón y la perra Etna en el guadarnés de la finca. (Fotos y video: Horse Press y Eaglecam)

¿Y cuál es el futuro de los apellidos andaluces ecuestres? No lo sé, es difícil que los hijos hereden la afición. Mi hijo Alfonso es un apasionado de la crianza y del deporte; yo intento transmitir mi afición a los nietos para que sigan en el futuro conservando la ganadería.

Estamos sentados en el guadarnés de la ganadería Flor de Lis pero parece una habitación vitrina. Lo llamo el Salón del Orgullo. El caballo de esa foto es Lobeke, el primero de la historia en ganar un concurso de belleza y un concurso completo contra ejemplares imponentes de otras razas. Mira qué actitud ante el salto, se impuso a los holandeses, y eso que tiene una alzada casi para un niño. Mis caballos son saltadores, deportistas y agradables de montar. Para saber cómo es un caballo hay que compararlo con otras razas.


Una raza milenaria

La ganadería Flor de Lis está considerada una de las mejores fábricas del catálogo nacional. Las veinte hectáreas de granito milenario de la Sierra del Guadarrama convierten este hábitat en la antítesis de los orígenes arábigos del caballo de Mahoma. Esta circunstancia los ha convertido en animales bien aplomados, de cascos endurecidos y fuerte musculatura, en parte, porque las directrices de la ganadera, que vive entregada a la crianza, separan la comida del agua por kilómetros de laderas verdes de heno natural. Estas cualidades lo convierten en animales funcionales. Además, el caballo árabe goza de una memoria profunda, un instinto y una conducta aprendida que “lo convierten en un animal bello, sensible y casi inteligente”. Todos los individuos que nacen en El Canto de la Cruz llevarán en el nombre la letra K, una originalidad que introdujo el padre de la ganadera y que permite reconocer fácilmente un ejemplar del hierro en cualquier parte del mundo. En total, se alojan once yeguas, once machos y otros dos potros aristocráticos que están a punto de nacer. “El apellido Borbón no siempre ayuda. En el mundo del caballo el respeto hay que ganárselo con los resultados de los caballos”, dice la campeona de España y de Europa de la raza, que acaba de conseguir la homologación internacional para Ancalpe, la asociación que preside y que pretende proteger al caballo de pura raza árabe español. El pure spanish.

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