El jerezano es el heredero de una de las estirpes más populares del caballo español. Los hermanos de estos potros son alabados en todo el continente americano. (Fotos: Miguel Ángel González/Diario de Jerez)

Miguel Bohórquez: “La trilla era un matacaballos; se criaba con el que resistía”

Si obedecemos a la leyenda local tendremos que imaginar que la mayor parte de la población era una collera de mulas en una división social muy bestia. Por detrás de la clase media avanzarían los burros, las jacas y los quitrines, mientras que a la cabeza lo harían troncos y enganches a la calesera en seis a la larga. Y después, no habría nadie porque el jerezano del siglo XIX y principios del XX con más de seis caballos en la cuadra no podía ser más rico. El bisabuelo de Miguel Bohórquez Melgarejo (Jerez, 1978) gestionó una herencia de 2.000 vacas y 300 yeguas españolas que trillaban las cientos de hectáreas de territorio familiar esparcidas por el entorno de Junta de los Ríos (Cádiz), donde el agua fluye limpia y serrana. El grano se rastrillaba desde mayo a octubre durante las horas de sol y el ganadero lo podía comprobar desde el pescante del carruaje de sementales castaños o tordos después de recorrer una media de 80 kilómetros diarios. El ganado caballar se estructuraba así: las yeguas, jornaleras, y los sementales, chóferes.

¿Cómo hace usted para seleccionar a sus populares caballos en la era del gasoil? Todo ese esfuerzo antiguo ha dejado un gran trabajo hecho para nuestras generaciones. El método de selección era prácticamente por descarte, no había un esquema alternativo. Había que hacerlo así. La trilla era un matacaballos, así es que el que no moría en el tajo o enfermaba era el elegido para continuar con la crianza de la raza. El que resistía. Debían ser animales muy potentes porque ninguna de las fincas de la familia es plana. Tampoco existían los camiones, así es que el traslado de las vacas a otra finca o al matadero había que hacerlo a caballo durante varios días.

¿Y dice que la fuerza ya es congénita, que viene de serie? El caballo que va a ser deportista lo ves en el momento de nacer, no hace falta someterlo a pruebas tan extremas, aunque aquí los domamos para comprobar que le siguen funcionando las espaldas y la grupa, que es el motor.

Diga tres rasgos equinos que nunca deben caracterizar a un buen caballo español. El campaneo de las extremidades anteriores en movimiento es un defecto de constitución. El caballo y la yegua deben mover las manos hacia adelante, no hacia los lados. Con los corvejones pasa igual. Tienen que estar dentro de la masa del caballo, no parecer un gato. Ese no me sirve. El perfil facial debe ser recto o acarnerado, barroco, nunca arabizado. Tampoco es característico del pura raza la grupa derribada o la inserción alta de la cola. Observo los ojos, me gustan almendrados.

El semental castaño Fragoso perfecciona el trote en extensión en laderas de terrones cosechados y rodeado de yeguas con potros. Así lo quiere Miguel, que mira orgulloso a la cámara.
El semental castaño Fragoso, que doma el jinete cordobés Iván Castillejo, perfecciona el trote en extensión en laderas de terrones cosechados y rodeado de yeguas con potros. Así lo quiere Miguel, que mira orgulloso a la cámara.

Convénzanos de que criar caballos en 2017 tiene sentido. Tenemos un problema cultural y es que pensamos que lo perfecto lo tiene otro. En Jerez estábamos muy acostumbrados a ver caballos buenos porque en cierto modo era la realidad. Los mejores sementales españoles estaban aquí y nunca faltó el foco de atención turístico. En esos momentos nos acomodamos, pensamos que para qué promocionarnos si el cliente iba a venir igual a comprar caballos. Eso fue un error. Así, cascamos.

Lo dice como si fuera tarde para algo. Los gobiernos locales llevan años sin apostar por un calendario ecuestre atractivo para compradores de caballos y clientes del ocio ecuestre. A Jerez le falta, por lo menos, una semana más de actividades como el salto, la doma, los enganches, el raid, subastas… Lo que había hace décadas. Nos hemos conformado con lo actual, que no tiene prácticamente contenido. Por otra parte, el ganadero, en el fondo, vamos a lo nuestro. Total, si te iba bien porque vendías caballos, para qué cambiar. Tiene que haber consenso entre todos nosotros y un respaldo institucional que favorezca y fomente nuestro patrimonio cultural.

¿Alguna vez le ha llamado el Ayuntamiento buscando ideas? No, a mi padre siempre le ha gustado vivir en la discreción del mundo del caballo, pero aquí estamos si podemos sumar, por supuesto.  

¿Qué le dicen sus clientes? El caballo de pura raza española es el único del mundo en el que han montado todos los reyes de Europa para ganar batallas por su condición física y psicológica. Es excepcional, único, fácil de domar y agradable de tratar. No hay otro mejor y el jinete lo sabe. Ese es el puntal de la raza. Es un caballo bello y bueno que está en los cuadros ecuestres del Museo del Prado. Por eso hay que continuar con la crianza en nuestra comarca, que es la que tiene la denominación de origen, y frenar la dispersión genética.

Por tanto, somos más guapos pero menos atléticos que los alemanes. No, eso no es así. El deporte, la doma clásica, ha hecho un traje a la medida del deporte alemán. El caballo español está funcionalmente capacitado para hacer los ejercicios mucho antes que cualquier otro y eso lo saben los técnicos. Lo que pasa es que el caballo cruzado, que es el alemán, al fin y al cabo, no es capaz de hacerlo antes porque tiene la sangre más caliente, es más difícil de montar. Y no es más simpático que el nuestro.

¿Y más guapos y menos atléticos que nuestro primo el caballo lusitano, que se mueve en notas ligeramente por encima? Jeje, tampoco. El caballo lusitano se parece morfológicamente al español pero ha introducido sangre árabe de forma continuada hasta prácticamente hoy en día. El español ha sido más riguroso en la pureza racial.

Entonces, ¿por qué un español es más caro que un hannoveriano cerrero? Porque es bello y siempre lo será. El árabe se mueve en parámetros parecidos. No es olímpico y pagan cifras millonarias por su físico.

En la orla de ganaderos españoles hay asociados más de 600 hierros. Hemos contado con una mano los herederos con apellidos ecuestres que sobreviven en la comarca de Jerez, ¿esto tiene arreglo? Es muy difícil recuperar la genética si la has vendido. En la crianza se atraviesan momentos duros en los que quieres abandonar y siempre te salva la afición. A mí me va bien, me quedo con los potritos que quiero. Este año solo me ha interesado uno, el resto está vendido antes de nacer.

¿Cuánto cuesta un Bohórquez? Hay clientes que no vienen por aquí pensando que los voy a crujir pero no es así. Me gusta criar la excelencia. No vale lo mismo un potro de destete que uno de cuatro años domado y que está sirviendo como semental en la ganadería.

En Finca Tabladilla juguetean saludables los dos mejores sementales de la marca: Fragoso y Algabeño, de cuatro y tres.
En Finca Tablellina juguetean saludables los dos mejores sementales de la marca: Fragoso y Algabeño, de cuatro y cinco.

¿No recurre a las viejas glorias? No, los tiempos han cambiado y las exigencias del mercado, también. Todas las madres son menores de dieciséis años, con tipos mejorados. Las viejas las vendimos. Me costó convencer a mi padre pero creo que hemos acertado. El actual campeón de uno de los más importantes concursos del caballo español de Estados Unidos nació aquí en Junta de los Ríos hace cuatro años, un tordo muy completo. Igual que la subcampeona del mundo de la raza, que es otra Bohórquez.

¿Cómo consigue mantener la consanguinidad de sus ejemplares en niveles adecuados ahora que Jerez ha perdido el Depósito de Sementales? Es difícil, estoy buscando alternativas interesantes pero no es un trabajo sencillo.

Por cierto, ¿de quién es el Depósito? Parece que nadie se aclara… El Depósito de Sementales es de todos. Es una vergüenza, su uso debe ser público y su contenido, ecuestre. ¿Por qué no se hace una subasta nacional de ganado, como hacen todos los países con industria equina? Incluso yo reservaría potros o potras para subastar, contrastándolos primero con las comisiones de valoración. No se está gestionando bien, todavía siguen riñendo por la posesión.

Entre todos la mataron y ella sola se murió, se dice, ¿no? La estructura ecuestre de Jerez parece que se está desmantelando. Hay que eliminar estereotipos y prejuicios del pasado. Jerez se ha quedado sin sementales públicos, ahora están en Écija y tampoco sabemos por cuánto tiempo. Es posible que nadie entienda para qué cría caballos el estado español. Será cuestión de esperar.

¿De esperar a qué? ¿A que todo acabe?


El misterio de los Bohórquez picazo

A los yegüeros del hierro jerezano poco les ha importado el resultado mendeliano de la recombinación genética entre Albero y Rondeña, Perdigón y Limeña o Fragoso y Algabeña. Cualquier potro sería excelente. El color de la piel es lo de menos. O lo de más, porque los Bohórquez han acuñado un pelaje casi propio: el tordo picazo, el caballo blanco con motas o pecas negras, resultado de la mezcla total de capas. “Nuestros caballos se han mezclado todos desde 1892. Tordos con castañas, castaños con tordas, castaños con castañas que dan potros tordos y tordos con tordas que terminan dando potros castaños. Puede salir cualquier pelo, dentro de lo clásico. En Bohórquez no nacen bayos, isabelinos o perlas, y hace unos lustros que no viene un alazán, que me gustan mucho”. En origen, un potro jerezano marcado con la letra B no es más caro o más barato por el color de la piel. La plusvalía la incorpora en los concursos de belleza, donde lo descubre un empresario de Costa Rica, California o Venezuela, capaz de doblar el precio del aristócrata jerezano. “Nosotros no llegamos al comprador final. Los potros se revalorizan en el mercado del caballo español en manos de otros ganaderos”, explica el criador de un hierro que está en la base de antiguas y modernas casas ganaderas. Yeguada Militar, por ejemplo, refresca históricamente con estos descendientes de las ‘jornaleras’ del campo andaluz. Yeguada Andic ha cimentado el éxito con B de Bohórquez y por ello, en gran medida, va a recibir el viernes de Feria el Caballo de Oro, un premio que todavía no luce en Tablellina.

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3 comentarios sobre “Miguel Bohórquez: “La trilla era un matacaballos; se criaba con el que resistía”

  • el Mayo 16, 2017 a las 13:39
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    Muy interesante. Una visión clara de cómo sucedía la selección de antaño con caballos y yeguas trabajadores, así como lo que fue Jerez en tema caballar.
    Recién regreso de juzgar en Royal Windsor donde están presentes todas las disciplinas hípicas de federaciones y asociaciones, así como todas las razas y tipos con libro registro, incluído el español y el lusitano, y habiendo sido Jerez su equivalente en España, es una pena que no se haya podido fomentar el sector como se merece.

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    • el Mayo 16, 2017 a las 19:49
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      Las eras eran enpedradas y en llano. Se usaban yeguas porque aparte de servir para la trilla partían un un potro o un muleto….o las yuntas de mulas que labraban las tierras. Los caballos enteros no trillaban…ni los de montura

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  • el Junio 9, 2017 a las 13:50
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    En jerez sigue habiendo sementales de la Cria Caballar Española, a disposicion de todos los ganaderos. Solo que se desplazaron al cortijo de Garrapilos en la Barca de la Florida, una vez que Defensa abandono el Deposito de Sementales de Jerez para cederlo al Ayto.
    Lo digo de primera mano por mis 10 años domando protros en el Centro de entrenamiento y seleccion de Sementales de la Yeguada Militar de Jerez; entre ellos algun hijo de Enamorado, de Bohorquez.
    Saludos a los desbrabadores de potros, trabajo denostado y duro donde los haya.

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