El semental de élite Osado XIV, del hierro de La Cartuja, ante el monasterio religioso jerezano. Fuente: Yeguada Peralta.

Carlos Escribano: “En la cría, la yegua es la clave; antes de quedarme con Gasol me quedo con su madre”

El presidente de la Yeguada de La Cartuja, Carlos Escribano Mora, asegura que el hierro “no se liquida” y que los nuevos potros son una versión mejorada del famoso Descarado II

El actual presidente de la sociedad estatal Expasa Agricultura y Ganadería está dedicado a la gestión del único patrimonio de la entidad: la Yeguada de la Cartuja, la finca jerezana donde se conservan 270 caballos de esta estirpe, la más antigua del pura raza española. El proceso de enajenación de las 20 fincas públicas expropiadas a Rumasa que daban contenido a Expasa, adscrita al Ministerio de Hacienda, comenzó en 2003 con la presidencia de Manuel Beltrán Pedreira, que subastó la mayoría. Su sucesora, Sol Hernández del Olmo, en el cargo entre 2007 y 2011, resolvió las últimas ventas comprometidas en el anterior gobierno. Todas, excepto La Cartuja y un amplio apartamento junto al paseo de la Castellana, en Madrid, que ya ha sido subastado.

Durante su labor como director general de Agricultura y Ganadería en 2007 se traspasó la gestión de los libros genealógicos de las razas de Cría Caballar (Ministerio de Defensa) a las asociaciones de ganaderos, ¿le han nombrado presidente de Expasa para liquidar La Cartuja? Que yo sepa no. Esto no se puede vender. No cabe en la cabeza de nadie. Es un tesoro que tenemos que conservar como el Museo del Prado. La diferencia es que nuestro tesoro son animales vivos que existen como raza desde 1484.

Pero ha reducido la plantilla de la ganadería y despidió de forma improcedente al anterior director técnico en 2015, por eso un juez de Jerez le pide a Expasa 200 mil euros de indemnización. El hierro del Bocado ahora cuesta dinero al Estado, ¿esto lo entienden los gobiernos? Yo creo que si no lo entendieran ya lo habrían cerrado. Mi responsabilidad y mi objetivo aquí es la conservación de la especie, lo mismo que se le exige al Museo del Prado.

¿Quiere decir que el anterior equipo de veterinarios no conservaba la estirpe adecuadamente? En mi opinión, los potros son mejores ahora que antes. Me he ocupado de que la Yeguada sea más abierta al público y al sector ecuestre. Aquí hacemos reuniones de jueces de colectivos ganaderos del caballo español y del caballo angloárabe.

¿Puede señalar algún indicador que diferencien a los nuevos potros del campeón de California en 2012, Revoltoso LXXIII, un semental que nació en esta ganadería en 2009? Desde el punto de vista morfológico a mi me gustan más. El público que viene a visitarnos dice que los potros de ahora están más en la línea de La Cartuja. Hemos tenido animales muy buenos de vez en cuando de camadas grandes, de cuarenta potros al año. Ahora hacemos camadas cortas, la de tres años es de cuatro potros, pero orientadas a la conservación de las líneas. Por lo que dicen los jinetes y los ganaderos, que vienen mucho porque me preocupo de ello, vamos por la buena línea. Y no creo que lo digan por halagarnos los oídos porque he oído de todo. Estoy totalmente convencido de que ahora vamos por la buena línea.

¿Tiene datos más objetivos? Hacía ocho años que no participábamos con nuestros caballos en los tribunales de reproductores calificados para valorar la morfología, comportamiento, movimiento, funcionalidad y aptitud para la doma. Este año hemos llevado yeguas y el anterior llevamos cuatro potros y pasaron dos. Hemos decidido acudir a estos encuentros porque lo hacen todos los ganaderos pero no creo mucho en este examen. El listado en el que deben estar nuestros caballos es el catálogo de reproductores de la raza, donde se evalúan cinco generaciones del candidato y se especifican datos genéticos que orientan sobre los resultados que podrán obtenerse en su descendencia. Y en este sentido, tenemos menos de lo que deberíamos. El hecho de que la Yeguada no haya participado en estos exámenes ha evitado que estemos en los catálogos. Mi objetivo es que todos los machos que se vayan a utilizar como sementales en La Cartuja tengan la valoración genética. Y los que no estén en el catálogo será porque no tienen la calidad suficiente para estar en nuestra plantilla.

El presidente de Expasa, Carlos Escribano, en los establos de la ganadería estatal. Fuente: www.empresasimparables.com
El presidente de Expasa, Carlos Escribano, en los establos de la ganadería estatal en 2014. Fuente: www.empresasimparables.com

¿Qué se hace con los ejemplares que el libro genealógico rechaza? Se castran y se venden como caballos cartujanos desde 1.500 euros.

El ganadero de nuestro país no es muy dado a castrar sementales de raza pura. Es un terrible error pensar que todo macho entero es semental. Tiene una parte de ignorancia, que es pensar que por ser tuyo es mejor, pero tiene una parte grave y es que al tener tantos sementales como yeguas no relacionamos a los hierros con machos buenos, que es lo que acelera que el catálogo sea válido. Cada vez que castramos uno me llevo un alegrón porque lo sacamos del box a vivir al campo.

Si comparamos el catálogo de sementales españoles con otros de razas puras, tampoco parece muy fiable. Estamos intentando apretar los requisitos de los programas de selección del caballo español en España porque como no lo hagamos nos vamos a encontrar con que tengamos que salir a buscar buenos caballos de pura raza española en países con esquemas de selección más desarrollados, como Francia, México o Estados Unidos. Con la nueva normativa zootécnica de la Unión Europea cada país puede diseñar su programa de cría: o aprovechamos para mantener la supremacía en la cría de nuestro caballo o nos arriesgamos a que otros lo hagan mejor. La clave está en aumentar la participación ganadera en estas pruebas y exámenes para que aumente la calidad de los catálogos. Y esto pasa en todas las razas equinas de nuestro país, excepto los angloárabes, que están recogiendo buenos resultados.

¿Deberían endurecer los requisitos para las yeguas de cría, como pasa en otras razas y países? Si le damos más importancia a las yeguas, efectivamente, aceleraríamos el programa, pero hay que domarlas y es lo que estamos haciendo en la Yeguada. Yo lo digo en mi entorno ganadero: antes de quedarme con Pau Gasol me quedo con su madre porque todos los hijos que tiene son hermosísimos y juegan muy bien al baloncesto. El razonamiento de con un caballo guapo tengo hijos guapos no siempre funciona y en España tendemos a criar por cómo es el semental y no la yegua, que es la clave.

¿Han cambiado las líneas antiguas? Se está intentando potenciar líneas antiguas que ya se usaban, como Poseído, Marismeño y Descarado II, y la fiabilidad para el deporte. Tenemos un factor en contra que es la consanguinidad, así que para elegir los apareamientos tenemos que calcular que el resultado endogámico no sea muy alto y localizar sementales con nuestros orígenes fuera de la yeguada, sementales cartujanos que nos prestan ganaderos privados.

Es un problema crónico que los veterinarios han vigilado desde que se expropió la marca. Sí, pero ahora estamos dando más prioridad a los sementales privados que a los nuestros, que siempre los vamos a tener. Ese es el fin: buscar caballos que bajen la consanguinidad y cruzarlos con nuestras líneas antiguas de Bocado. Porque a mi lo que me gusta es que cuando salga un caballo cartujano la gente lo vea y lo diferencie de lejos, porque tiene cualidades concretas importantes como el perfil facial, que tiende a ser más recto, una alzada ligeramente inferior al resto del caballo español y, lo que es más importante, el vínculo humano congénito. Son caballos muy permeables al mal trato y al buen trato. Luego tenemos otras lineas más funcionales en la casa que son los que usamos para correr, saltar y hacer doma vaquera y garrocha. Llevamos años luchando contra la teoría injusta de que nuestros caballos eran unos inválidos y no es verdad. Tenemos en la cuadra al campeón de Andalucía de concurso completo, Odalisco III, y la mejor nota de paso en el último Sicab ha sido para otro caballo nuestro.

¿Cuál ha sido el retorno de la inversión que ha hecho con Odalisco III? ¿Es un semental demandado para criar caballos fáciles para saltar? La raza hispanoárabe lo está introduciendo pero lo hicimos para mejorar la imagen de la marca. Me sorprende que los jinetes que se inician en la disciplina de completo o en la primera equitación no lo hagan con caballos españoles. Si luego el alumno sale un crack pues tendrá que cambiar de caballo pero es el ideal para la equitación de base. He visto niños salir volando en el primer salto por ir subidos en caballos de profesionales y después salir mi cartujanito y ganar la prueba. ¿Por qué no se usan los españoles para saltar ochenta centímetros? Será una cuestión de mentalidad. Hay que sacar al caballo español de la élite, de la imagen de caballo de señorito cortijero.

Al caballo, en general. La única forma de desarrollar el deporte ecuestre en España es que las asociaciones de ganaderos desarrollen esquemas de selección basados en el deporte. La prueba es la raza angloárabe. Es posible pero hace falta voluntad y coordinación con ese objetivo. En España no tenemos formación homologada para el sector ecuestre a pesar de la calidad de los artesanos que existen en Andalucía. He quedado muy sorprendido con el arte ecuestre maravilloso que hay en sus pueblos pero hay una base de formación muy baja y el origen de todos los problemas que arrastra el sector ecuestre en este país es la dispersión de las competencias administrativas. Una parte de la administración se dedica a la cría; otra, a la educación; otra, al juego, y otra, al deporte, con una falta de coordinación importante. Los países europeos han unificado todas las competencias del sector. El Instituto Francés del Caballo juntó todas las actividades ecuestres y tienen una industria potentísima que pone los medios necesarios, con 1.300.000 licencias, frente a los treinta o cuarenta mil federados españoles. Es nuestra asignatura pendiente. También tenemos que preguntarnos cuánta es nuestra afición porque, aunque hay regiones fuertes, no tenemos muchos seguidores a los caballos.

Ha trabajado con todos los gobiernos de la democracia, ¿quiénes son más sensibles al mundo del caballo: los socialistas o los populares? Desde el punto de vista del caballo, con Arias en 2003 diseñamos un programa para desarrollar el sector y se empezó a tratar al caballo como una especie ganadera más y no como una herramienta de defensa. En vez de ordeñarlos nos montamos encima pero es una especie ganadera más. Posteriormente, con Elena Espinosa, cuando todavía había dinero, comenzamos a desarrollarlos, poniendo en marcha ayudas para la modernización de las instalaciones equinas y los ganaderos de pura sangre inglés para revitalizar la industria del hipódromo. El análisis de cuál es la rentabilidad de invertir dinero en el caballo es la misma independientemente del color del partido político que gobierne. La sociedad todavía no entiende lo que significa la posibilidad de estructurar la industria del caballo como motor generador de dinero y de empleo. Es muy difícil encontrar una actividad agraria capaz de generar los datos que mueve el ecuestre. Solo con llegar a la media de caballo por habitante que tiene la Unión Europea significaría la creación de entre 100 y 150 mil puestos de trabajo. Estoy convencido que según avanza la sociedad del ocio en nuestro país habrá más demanda de caballos para actividades que no sea la competición.

Una diputada de Podemos Madrid que practica el volteo como afición ha sido criticada por elegir un deporte de ricos. Si hubiera sido del PP la sociedad hubiera reaccionado igual.

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